Publicado el Deja un comentario

Jabón sólido y sostenible: la guía

Jabón artesanal

Al empezar con el “zero waste”, muchos decidimos abandonar el gel de ducha para pasarnos al jabón sólido de toda la vida. Entonces, se abre un mundo de posibilidades que requiere algunos conocimientos para no perderse. ¿Quieres encontrar un jabón sólido y sostenible? Te proponemos una pequeña guía para ayudarte.

¿Qué es el jabón?

Empecemos por lo básico y veamos que es lo que llamamos jabón. De forma sencilla, el jabón viene de la saponificación que no es nada más que la mezcla entre dos componentes:

  • Un cuerpo graso que son por ejemplo los aceites o las mantecas vegetales.
  • Una base alcalina fuerte como la sosa caustica, la potasa o la ceniza.

Cuando se mezclan, la reacción química produce glicerina y jabón. La glicerina es una sustancia muy hydratante para la piel y muy usada en los cosméticos.

CUERPO GRASO + SOSA = GLICERINA + JABÓN

Diferencias entre jabón sólido artesanal e industrial

Jabón artesanal: saponificación en frío

El jabón artesanal (de verdad) se fabrica con los ingredientes detallados más arriba a una temperatura que no supera los 30 grados. Esta temperatura se consigue naturalmente mezclando el agua con la sosa y derritiendo los aceites y/o las mantecas antes de mezclarlas.

Al final, se obtiene una masa que hay que dejar reposar y secar al menos un mes para que la saponificación sea lo suficiente avanzada para poder usar el jabón. Este proceso en frío permite conservar mejor las propriedades de los aceites utilizados y sobre todo conservar la glicerina.

jabón artesanal 2

Jabón industrial: saponificación en caliente

Con el método industrial, se acelera el proceso de saponificación calentando la mezcla a unos 100 grados durante varias horas. Una vez la saponificación acabada, se “aclara” el jabón con agua salada para quitar el exceso de sosa. En este proceso, el agua se lleva la glicerina que se suele vender aparte y más caro a la industria cosmética. Por esta razón los jabones industriales y saponificados en caliente* suelen resecar más nuestra piel.

La masa de jabón obtenida está lista para añadirle los colorantes, aditivos, perfumes, la glicerina y/o enriquecerla con aceites o leches. Esta etapa es muy importante ya que según lo que se le añade, hace que el jabón tenga más o menos químicos y sea biodegradable o no. De hecho, cabe destacar que ciertos jabones dichos “artesanales” no lo son totalmente ya que están hechos a partir de esta misma masa producida de forma industrial.

*Los jabones de Marsella y de Alepo son jabones saponificados en caliente que en sus recetas más tradicionales están respectivamente hechos con aceite de oliva y de baya de laurel. Pero porque son aceites más baratos, estables y resistentes al calor, se suele usar/añadir aceite de palma o de coco. De forma general, los jabones industriales suelen estar hechos a base de aceite de palma y/o grasa animal para rebajar los costes de materia prima.

Saber leer las etiquetas

Los fabricantes de productos cosméticos están obligados a facilitar la composición de sus productos usando la nomenclatura INCI (International Nomenclature Cosmetics Ingredients). Los ingredientes se nombran según su orden de importancia en la fórmula.

Existen dos formas de nombrar los ingredientes de un jabón: o se hace una lista de la materia prima (es decir de los ingredientes que se usaron antes de la saponificación) o bien se enumeran los componentes finales (después de la saponificación):

  • En el primer caso, encontraremos en la lista los aceites sin saponificar, la sosa y el agua. Por ejemplo: Olea europaea fruit oil (aceite de oliva), Aqua, Sodium Hydroxide.
  • En el segundo caso, tendremos la lista de los aceites saponificados. Por ejemplo, en el caso del aceite de oliva, Olea europaea fruit oil se transforma en sodium olivate.

Pero claro, al menos que seamos expertos o que nos aprendamos toda la nomenclatura de memoria, muchos nombres no nos sonarán de nada. Para esto, os recomiendo una herramienta maravillosa para comprobar, a partir de una lista INCI, si un ingrediente es bueno o poco recomendable : The Truth About Cosmetics (disponible en francés y en inglés).

¿Qué es una buena composición? Caso práctico

A la hora de comprobar la composición de un jabón, tenemos que prestar atención sobre todo al tamaño de la lista de ingredientes (como para la comida, en cuanto menos, mejor y más natural) y a los ingredientes en si.

Os propongo un caso concreto para analizar dos jabones sólidos a partir de su composición.

Composición 1: Sodium Palmate, Aqua, Sodium Tallowate, Sodium Palm Kernelate, Talc, Glycerin, Stearic Acid, Parfum, Sodium Chloride, Pentasodium Pentetate, Pentaerithrityl Tetra-di-t-butyl Hydroxyhydrocinnamate, Disodium Distyrylbiphenyl Disulfonate, Prunus Amygdalus Dulcis Fruit Extract, Prunus Amygdalus Dulcis Oil, Sine Adipe Lac, Alpha-Isomethyl Ionone, Butylphenyl Methylpropional, Citronellol, Coumarin, Eugenol, Hexyl Cinnamal, Hydroxyisohexyl 3-Cyclohexene Carboxaldehyde, Linalool, CI 77891.

Composición 2: Olea Europea Oil (aceite de oliva), Aqua, Sodium Hydroxide, Avena Sativa Bran Extract. 

A primera vista, ni necesito deciros que el primer jabón, muy probablemente, no es el mejor. Veamos.

  • El primer ingrediente es el aceite de palma (saponificada) y después del agua viene grasa de buey (saponificada – Sodium Tallowate).
  • Después encontramos, entre otras, varias sustancias químicas (pero no dañinas en un principio) como antoxidantes y agentes blanqueadores. Luego viene el aceite y extracto de almendras dulces, leche de vaca, perfumes – uno de ellos es un potencial perturbador endocrino (el Butylphenyl Methylpropional) y un colorante natural.

Esta composición no es de la peores. A pesar de una larga lista de ingredientes, ninguno de los ingredientes es perjudicial para nuestra salud aparte del Butylphenyl Methylpropional. Sin embargo, no hace falta recordar el daño que hace el cultivo del aceite de palma al planeta y la mala sorpresa que puede ser darse cuenta de que nuestro jabón contiene productos de origen animal.

Si preferimos un jabón sin químicos añadidos, es mejor optar por el jabón con la segunda composición, hecho a partir de aceite de oliva y con extracto de avena.

¿Qué jabón sólido usar?

Ahora que sabemos leer las etiquetas de los jabones y que conocemos la diferencia entre jabón industrial y artesanal, podemos escoger el que más se ajuste a nuestras necesidades.

De forma general, se recomienda usar jabón sin químicos añadidos para el respeto de nuestra salud, piel y del medio ambiente, o sea, un jabón 100% artesanal (de fabricación local preferiblemente) o un buen jabón de Marsella o Alepo*.

Si es para la cara y el cuerpo, es mejor privilegiar el jabón saponificado en frío ya que estos jabones limpian sin resecar tanto la piel. También *el jabón de Marsella es excelente para limpiar la ropa, la vajilla y hasta para ducharse si nuestra piel lo aguanta.

A la hora de escoger una variedad u otra, nos podemos guiar por:

  • Los aceites vegetales y esenciales que llevan y así elegir un jabón con los aceites que mejor convienen a nuestro tipo de piel (lavanda o romero para las pieles grasas con impurezas por ejemplo).
  • Al contrario, si es para usar en la piel de un bebé o que reacciona fácilmente, mejor optar por un jabón sin aceite esencial.
  • El sobre engrasado: en cuanto mayor, mejor, sobre todo para las pieles sensibles. Si tenemos la piel seca, es ideal que de manteca de karité o de aceite de almendras por ejemplo.
  • ¡Los aromas que más nos gusten! Nos podemos regalar un momento de relax y placer con un jabón que nos huela rico 🙂

Jabón sólido sostenible – el origen de los ingredientes

Lo habréis entendido, un jabón 100% artesanal es más sostenible y más respetuoso con el medio ambiente y nuestra salud que la mayoría de los jabones y geles industriales. Sin embargo, si queremos un jabón lo más sostenible posible, conviene también interesarse por el lugar de origen de sus ingredientes.**

¿Qué tan sostenible es un jabón 100% artesanal saponificado en frío hecho con aceite de Baobab?

Tendrá muchos beneficios para nuestra piel y seguramente olerá rico pero si sus ingredientes vienen de los 4 rincones del mundo, nuestro jabón ya no resulta tan sostenible. Por eso en Belkita os invitamos a esta reflexión que pocas veces se hace, y a optar por jabones cuyos ingredientes también sean lo más local posible.

**Siendo sincera, es algo que nunca me había parado a pensar hasta el día en el que conocí a Tabita de Urihi, quien organiza talleres para aprender a hacer cosmética consciente en Madrid. Aprendí mucho de ella sobre jabones y me gustó mucho su filosofía acerca de lo que es realmente un jabón sostenible.

Espero que este artículo os haya enseñado algunas cositas sobre el mundo de los jabones sólidos. Intente hacerlo bastante simple y si os interesa, no dudéis en profundizar el tema haciendo búsquedas en Internet o participando a talleres 🙂

Fuentes: https://endouceheure.fr/la-fabrication-du-savon/, https://www.larevolutiondestortues.fr/comment-choisir-savon-saponifie-a-froid/, https://www.facebook.com/urihiconsciente/

Deja una respuesta