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Zero-Waste frente al modelo productivo. Parte I

Una reflexión global

¡Hola! En esta nueva entrada del blog de Belkita no encontrarás prácticos consejos para tu día a día. Se trata más bien de una reflexión de alto calado sobre cómo hemos llegado a este punto en el cual un movimiento como el zero-waste es necesario, porque nos gustaría que la realidad fuese otra. Pero… ¿qué es lo que define esa realidad? Aquí van nuestras conclusiones, que son sólo nuestras, y estaremos encantados de contrastarlas y enriquecernos colectivamente 🙂

El medio ambiente frente al ‘progreso’

No hay duda de que las sociedades se transforman con el tiempo y esos cambios nos pueden ser muy beneficiosos, pero también es cierto que a veces no necesariamente se progresa en aspectos esenciales. Además, puede que incluso algunos avances generen también nuevos y graves problemas que hagan que nos planteemos si un determinado modelo organizativo (político, económico, cultural…) es viable o si debemos pasar a un nuevo estadio en el que se garantice que nuestras vidas y las de los demás sean plenas y merezcan ser vividas. Y esto pasa necesariamente por respetar el entorno en el que vivimos y nos desarrollamos.

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Y el problema es precisamente ese, que en una sociedad cuyas estructuras y dinámicas económicas se rigen por la máxima ley de la ganancia privada -y no por la del bienestar común- tenemos que estar permanentemente alertas de las consecuencias que esto tiene y preparados para “controlar” la voracidad del sistema. Además de la ya conocida explotación laboral de las clases y colectivos más desfavorecidos y de las terribles desigualdades que se producen, tenemos un grave problema ecológico.

Las consecuencias del desarrollo

¿Por qué? Pues aquí van unos cuantos motivos y sus correspondientes enlaces:

  • El beneficio económico que genera la sobreexplotación del medio ambiente es grande, y conservar un espacio de gran riqueza biológica no es “productivo”. Un ejemplo es el triste caso de Brasil en la actualidad.
  • Algunos métodos para extraer o presentar lo que se produce son altamente contaminantes, bien por sus bajos costes o por los intereses contraídos con los fabricantes de los mismos. ¿Os acordáis del llamado ‘dieselgate‘?
  • Al necesitar vender para obtener beneficios y así sobrevivir, los agentes económicos utilizan la publicidad para crear en la gente deseos y ganas de adquirir cosas que no necesitamos. En este reportaje nos informan de los métodos de marketing que explotan la psicología para ese fin.
  • Externalizar la producción a naciones más pobres en las que los derechos laborales o la legislación para el medio ambiente sean menores, con el tremendo impacto de este masivo y constante transporte también genera. Ecologistas en Acción ya hicieron un muy buen estudio sobre los efectos ecológicos de la globalización.
  • Se establece una “obsolescencia programada” a objetos como ropa y tecnología, para que gastemos más dinero en reemplazar lo que adquirimos y desechemos lo antiguo (ni siquiera se contempla la posibilidad de reparación). Esta práctica, entre otras cosas, es culpable de la emisión de enormes cantidades de CO2.
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Avanzando hacia un sistema zero-waste.

¿Qué hacer?

¿Es necesaria mantener esta destrucción y sufrimiento por los beneficios básicos de los que hablamos antes? Nosotros sabemos que no, que se todos ellos se podrían obtener igualmente (y extendidos a tod@s, y de mejor calidad) en una sociedad en la que el consumismo voraz no esté en su ADN. ¿Y cómo podríamos conseguir llegar a ese punto y pasar página? ¡Aquí está lo difícil! Intentaremos dar ideas y explicar nuestra postura, alineada con la del movimiento zero-waste, en un próximo artículo, así que mantente al tanto de nuestras actualizaciones de Belkita a través de nuestras redes sociales o el RSS de nuestro blog 🙂

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